¿Cuanta agua necesitan consumir los niños?

¿Cuanta agua necesitan consumir los niños?

Felipe Valdés Sepúlveda

Hay niños que pasan el día entero sin tomar agua y nadie se da cuenta. Porque comieron, porque tomaron jugo, porque “el niño se ve bien”. Pero en realidad están irritables, cansados, con dolor de cabeza... y tú piensas que es el calor, el jardín o que simplemente están pesados. A veces no les falta paciencia, les falta agua. Y sí, pasa más seguido de lo que creemos. Por eso te recomiendo leer lo que sigue.

1. Lo que me pasó cuando creí que el juguito contaba

Me pasó con mi tercer hijo.

Yo pensaba que, entre el jugo, la sopa y el batido de plátano, el niño iba hidratado. La verdad, nunca me había detenido a pensar en el agua como algo aparte. Hasta que un día, en la revisión pediátrica, la doctora me preguntó —bien seria—: "¿Cuánta agua toma el bebé?"

Y yo, medio nervioso, le dije: "Bueno… agua, agua no siempre toma porque no le gusta, pero sí toma harto juguito." En ese momento me sentí el papá más irresponsable del mundo.

"No, pero yo digo agua. No líquidos. Agua", me aclaró. Y me quedé callado. ¿Qué más iba a decir? Uno sigue aprendiendo a ser papá, incluso con el tercero.

Después de eso, decidí hacerme cargo del tema. Probé un montón de cosas para que el agua le pareciera más interesante. Pero lo que mejor funcionó fue darle un vaso que le encantara, que sintiera suyo. Y ahí empezó a tomar agua. Siempre desde ese vaso. Hasta el día de hoy, no lo suelta.

Y fue ahí cuando pensé: si logré que el agua fuera atractiva, tal vez podía hacer lo mismo con otras cosas que también parecen aburridas para los niños: la comida saludable, las tareas, el estudio.

Así nació Awita. Pero esa historia te la cuento otro día.

Ahora volvamos al tema importante: ¿cuánta agua necesitan los niños?

No es fácil, lo sé. Es agotador andar todo el día recordándoles que tomen agua. El agua no tiene color, ni olor, ni premio. No compite con el jugo, ni con las bebidas. Pero créeme: hace una diferencia gigante.

Así que si hoy no toman, prueba mañana. O pasado. Pero no lo dejes pasar. Yo tampoco lo hago, y como tú, sigo aprendiendo a ser papá todos los días.

 

2. ¿Cuanta agua necesitan los niños según su edad?

Lo que deberían tomar los niños depende de varios factores y hay varios estudios al respecto, pero vamos al grano. 

Esto es lo que recomienda el Instituto de Medicina de Estados Unidos, considerando la suma de líquidos al día (aunque idelmente, al menos la mitad debiera ser agua pura):

 Edad del niño Agua total recomendada por día
De 1 a 3 años 1.3 litros
De 4 a 8 años 1.7 litros
De 9 a 13 años 2.1 a 2.4 litros

 

Es imporatante destacar que esta cantidad total de litros diarios contempla agua más otros líquidos o alimentos con alto contenido de agua¹. 

Solo por si dices "aaah, pero eso es en Estados Unidos, no es Latinoamérica ni menos Chile", pues el Minsal también recomienda las mismas cantidades con niños preescolares y escolares². 

Ya, ahora estamos alineados. Mira, pongámoslo en perspectiva de Awitas. Un niño de 1 a 3 años, debería tomarse al menos tres Awita al día. Un niño de 4 a 8 años necesita 5 Awitas al día, y un niño de 9 a 13 años requiere de al menos 6 vasitos Awita. 

3. ¿Qué pasa cuando no toman suficiente agua?

Vamos a ponernos en una situación.


Tu hijo o hija está tratando de armar un puzzle. Lo mira, lo gira, intenta encajar una pieza donde claramente no va. Se frustra. Lo intenta de nuevo. No resulta. En cuestión de segundos, las piezas están esparcidas por todo el piso, los gritos empiezan a escalar y tú —con toda tu paciencia sostenida con clips— respiras hondo y dices:
“Alexa, reproduce música de relajación”.

O simplemente: “¿Qué le pasa a este niño?”

Y sí, puede que haya dormido mal. Que tenga un mal día. Que esté en esa etapa en que todo es una pelea. Pero a veces, simplemente, tiene sed. Y no lo sabe. Y no lo dice.

La deshidratación leve en niños es más común de lo que imaginamos.
No siempre se manifiesta con señales evidentes. No andan diciendo “tengo sed” como en una película. Muchas veces, lo que ves es que se irritan fácilmente, que se cansan rápido, que no se concentran. O que están de mal humor todo el día y no sabes por qué.

Y uno se confía: “pero si tomó jugo”, “comió sopa”, “le di leche”. Pero el cuerpo no trata todos los líquidos por igual.

El agua pura es esencial para regular la temperatura corporal, mantener la función digestiva, transportar nutrientes y eliminar toxinas. Cuando no hay suficiente, todo empieza a desajustarse.

¿Qué puede pasar si no toman suficiente agua?

Lo primero que se nota es lo cotidiano:

Se cansan más rápido

  • Les duele la cabeza
  • Se les seca la boca
  • Se distraen con facilidad
  • Se ponen irascibles

Pero si el cuadro persiste y no se detecta a tiempo, pueden aparecer complicaciones más serias, como estreñimiento, infecciones urinarias o golpes de calor.

Y lo más importante: no todo es deshidratación.

Si notas cambios de ánimo, fatiga constante o síntomas físicos en tu hijo o hija, lo primero siempre debe ser consultar con un especialista. El agua es esencial, pero no es una solución mágica para todo. A veces hay algo más detrás, y un médico es quien puede darte la orientación adecuada.

Nosotros, desde este lado, solo queremos ayudarte a poner el tema sobre la mesa. Porque muchas veces, el punto de partida está en lo más básico: un vasito de agua, disponible, accesible y propio.

4. ¿Cómo incentivar el consumo de agua?

En mi casa lo hemos intentado de muchas formas. Algunas fallaron. Otras funcionaron por un rato. Lo que mejor nos ha resultado no es una técnica milagrosa, sino una mezcla de cosas chicas, juntas:


1. Agua a la vista 
No es que el agua esté en la cocina y tú en el living. Está ahí. En la mesa. En su vasito. Como parte del paisaje.

2. Su propio vaso 
No el tuyo. No el institucional. Uno que sea suyo. Que reconozcan. Que les guste. Y si tiene tapa, mejor (porque sí, también se cae).

3. Cero drama si no toma 
Un día no quiso. Otro día sí. No lo hago tema. Mientras el agua esté disponible, sin presión, eventualmente toma. A veces, solo quieren que no les digas qué hacer. (Y los entiendo).

4. Menos jugo, más agua... pero sin discurso 
No le explico los beneficios del agua. Solo le ofrezco. Y si pregunta, le digo que el cuerpo se siente mejor cuando la toma. Nada más. No somos TED Talks ambulantes.


Cuando uno piensa en hábitos, piensa en grandes decisiones. 
Pero a veces, basta con cambiar un vaso.

Y sorry si acá meto publicidad, pero para cambiar el Mundo tengo que vender jiji. 
El mejor vaso para incentivar el consumo de agua es Awita. Es libre de BPA, es resistente a derrames y es simplemente hermoso. 

¡Gracias por leer hasta acá! Si te gustó este artículo, compártelo con tus amigos. 

Y como todo acá está hecho a mano y con mucha seriedad, te dejamos las citas en APA para que busques información por tu cuenta. 

Un abrazo y espero que te resulte esto de incentivar el consumo de AWITA

 

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REFERENCIAS APA:

¹ Institute of Medicine. (2005). Dietary Reference Intakes for Water, Potassium, Sodium, Chloride, and Sulfate. National Academies Press. https://doi.org/10.17226/10925



² Ministerio de Salud de Chile. (2022). Guías Alimentarias para la Población Chilena. https://www.minsal.cl/guias-alimentarias/

 

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